Televisión

Qué son los GRPs en publicidad y cómo se calculan con ejemplos

El GRP mide la presión de una campaña: cobertura por frecuencia. Te lo explicamos con un ejemplo numérico paso a paso y cuántos necesita una campaña de TV.

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MediaPulse

Equipo editorial

Los GRPs (Gross Rating Points) son la unidad que mide la presión publicitaria de una campaña sobre un público objetivo: se calculan multiplicando la cobertura (porcentaje del público que ve la campaña) por la frecuencia media (cuántas veces la ve cada persona alcanzada). Una campaña que llega al 60% de su público con una frecuencia media de 5 impactos acumula 300 GRPs. Así de simple es la fórmula; lo interesante está en lo que implica.

Si vas a invertir en televisión —o a hablar con quien la compra por ti— entender qué son los GRPs en publicidad no es opcional: es la moneda con la que las cadenas venden su audiencia y la vara con la que se comparan campañas. En este artículo lo desmontamos con un ejemplo numérico paso a paso, vemos cómo se usa en la compra real y respondemos la pregunta del millón: cuántos GRPs necesita una campaña para funcionar.

Qué es un GRP: cobertura por frecuencia

La fórmula canónica es:

GRPs = Cobertura (%) × Frecuencia media

Donde la cobertura es el porcentaje de personas del público objetivo que ha visto la campaña al menos una vez, y la frecuencia media es el número medio de veces que la ha visto cada una de esas personas. Hay una segunda forma de llegar al mismo número: sumar el rating de cada pase. Si un spot se emite en un programa que hace un 8% de audiencia sobre tu target, ese pase aporta 8 GRPs; emites diez pases así y acumulas 80 GRPs. Ambos caminos dan el mismo resultado, y esa doble lectura es la que hace al GRP tan útil: sirve tanto para planificar (cuánta presión quiero) como para comprar (cuánta audiencia me venden).

Un detalle que confunde al principio: los GRPs pueden superar el 100. No son un porcentaje de personas, sino de impactos acumulados sobre la base del público objetivo. 300 GRPs no significa llegar al 300% de la gente —imposible— sino acumular impactos equivalentes a tres veces el tamaño del público, repartidos entre cobertura y repetición.

Segundo detalle clave: el GRP siempre se refiere a un público objetivo concreto. Los mismos pases generan GRPs distintos según el target que midas: una pauta puede hacer 250 GRPs sobre adultos de 55+ y solo 90 sobre jóvenes de 18-34, porque los jóvenes ven menos esa televisión. Por eso comparar GRPs de dos campañas solo tiene sentido si están medidos sobre el mismo público.

Ejemplo numérico paso a paso

Imagina que tienes una cadena de clínicas dentales en la Comunidad Valenciana y tu público objetivo son los adultos de 25 a 60 años de la región: pongamos 2.000.000 de personas. Lanzas una campaña de dos semanas en la televisión autonómica con 40 pases de tu spot.

Al terminar, la audimetría dice dos cosas:

  1. Tu campaña ha alcanzado a 1.000.000 de personas distintas de tu target al menos una vez. Cobertura: 1.000.000 / 2.000.000 = 50%.
  2. Entre todos los pases se han acumulado 4.000.000 de impactos sobre el target. Frecuencia media: 4.000.000 de impactos / 1.000.000 de personas alcanzadas = 4 veces por persona.

Aplicamos la fórmula: 50 (cobertura) × 4 (frecuencia) = 200 GRPs. Comprobación por el otro camino: 4.000.000 de impactos sobre una base de 2.000.000 de personas = 2 impactos por individuo del universo = 200 GRPs. Cuadra.

Y ahora el uso económico: si esa campaña te costó 24.000 €, tu coste por GRP fue de 24.000 / 200 = 120 € por GRP. Esa cifra te permite comparar ofertas de cadenas distintas, negociar y evaluar si la siguiente oleada fue más o menos eficiente que esta.

El GRP como moneda de compra en televisión

En las grandes cadenas españolas no se compran spots sueltos de un tarifario: los exclusivistas publicitarios venden paquetes de GRPs sobre un target pactado. Contratas, por ejemplo, 200 GRPs sobre adultos 25-54, a un coste por GRP negociado, con condiciones de calidad de pauta: qué porcentaje irá en prime time, qué canales del grupo entran, qué posiciones en el bloque. La cadena distribuye los pases para entregarte esa presión, y la audimetría certifica después si se entregó lo comprado.

El coste por GRP en España varía enormemente según el target y la temporada: como orden de magnitud puede ir desde unos 300 € hasta 2.000 € o más. Los públicos escasos frente al televisor (jóvenes, clases altas urbanas) son mucho más caros por GRP que los abundantes, sencillamente porque hay que emitir más pases para acumular la misma presión sobre ellos. Y en los picos de demanda —otoño, primavera— el mismo GRP cuesta bastante más que en enero o agosto, algo que desarrollamos en la guía sobre cuánto cuesta un anuncio en televisión.

GRPs, impresiones y ratings: en qué se diferencian

Tres métricas que se confunden constantemente y no miden lo mismo:

Métrica Qué mide Dónde se usa
Rating % del público objetivo que ve un pase o programa concreto Audiencia de un momento; un pase con rating 6 aporta 6 GRPs
GRP Presión acumulada de la campaña: suma de ratings (= cobertura × frecuencia) Planificación y compra de TV y medios masivos
Impresiones Número absoluto de veces que se sirvió/vio el anuncio Digital, TV conectada, programática

La diferencia de fondo: las impresiones son un recuento absoluto sin referencia a ningún universo (un millón de impresiones no te dice si has saturado a mil personas o rozado a un millón), mientras que el GRP es relativo a un público objetivo definido y encapsula el equilibrio entre cobertura y repetición. Por eso el GRP sigue siendo la lengua franca de la televisión mientras el digital habla en impresiones, y por eso comparar ambos mundos exige conversiones cuidadosas: es uno de los retos clásicos de cualquier estrategia de medios omnicanal. De hecho, existe una pasarela entre ambos: dividir impresiones sobre target entre el tamaño del universo y multiplicar por 100 da los GRPs equivalentes de una campaña digital.

Cuántos GRPs necesita una campaña

Depende del objetivo, pero hay referencias de oficio. Para que una campaña de televisión deje huella medible en notoriedad se suele trabajar con un mínimo orientativo de 150-300 GRPs por oleada de dos a cuatro semanas sobre el target. Lanzamientos de marca o mercados muy competitivos pueden exigir 400-600 GRPs o más por oleada, mientras que campañas de mantenimiento de marcas ya conocidas funcionan con presiones menores, en torno a 100-200 GRPs mensuales.

Más importante que el total es cómo se reparte. Los mismos 300 GRPs pueden ser una campaña excelente (cobertura 75%, frecuencia 4) o un despilfarro (cobertura 30%, frecuencia 10, machacando siempre a los mismos). La planificación busca la frecuencia efectiva: la horquilla —habitualmente 3 a 5 impactos por persona— por debajo de la cual el mensaje no cala y por encima de la cual empiezas a pagar por saturar. Maximizar cobertura dentro de esa horquilla de frecuencia es, resumido en una frase, el oficio de planificar una campaña de TV.

También conviene conocer los límites del GRP: mide exposición de la pantalla, no atención de la persona; un GRP en un bloque saturado de madrugada no vale lo que un GRP en primera posición del prime time, aunque cuenten igual. Por eso las condiciones de calidad de pauta se negocian con tanto celo como el precio.

Preguntas frecuentes

¿Pueden los GRPs ser más de 100?

Sí, y es lo habitual. Los GRPs no son un porcentaje de personas sino de impactos acumulados sobre el universo objetivo: 250 GRPs equivalen a 2,5 impactos por individuo del universo, repartidos entre la gente alcanzada según su frecuencia de exposición.

¿Qué diferencia hay entre GRP y TRP?

Ninguna en la fórmula; solo en el universo. Estrictamente, el GRP se calcula sobre población total y el TRP (Target Rating Point) sobre el público objetivo. En la práctica española, "GRP" se usa casi siempre ya referido al target de compra, así que ambos términos se emplean como sinónimos.

¿Cuánto cuesta un GRP en España?

Como orden de magnitud, entre unos 300 y más de 2.000 € según el target, la cadena, la temporada y las condiciones de calidad exigidas. Los públicos jóvenes o de alto poder adquisitivo son los más caros porque consumen menos televisión lineal y exigen más pases para acumular presión.

¿Quién mide los GRPs en España?

La audimetría de referencia del mercado español se basa en paneles de audímetros en hogares, gestionados históricamente por Kantar Media, cuyos datos certifican las audiencias con las que cadenas, agencias y anunciantes liquidan las campañas contratadas por GRPs.

¿Los GRPs sirven fuera de la televisión?

Conceptualmente sí: cobertura por frecuencia se puede calcular en radio, exterior o digital, y de hecho se usa para comparar presiones entre medios. Pero como moneda de compra solo la televisión funciona de forma generalizada con GRPs; la radio se compra por cuñas y el digital por impresiones o resultados.

Si estás valorando una campaña de televisión y quieres saber cuántos GRPs puede comprar tu presupuesto —y sobre qué cadenas y franjas repartirlos para que rindan—, en MediaPulse lo calculamos por ti: pide tu plan personalizado y lo tendrás en menos de 24 horas.

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